Herbolario Navarro


“Hay una belleza química, superficial; la nuestra se basa en la transformación alquímica de la mujer” Idili Lizcano, Fundador de Alqvimia

Alqvimia, la marca de alta cosmética natural que pretende la transformación alquímica de la mujer, celebra en 2011 su 25 aniversario. Idili Lizcano, fundador de esta exitosa marca, nos explica las claves de su cosmética profesional, espiritual y sagrada, basada en el uso de aceites esenciales y en el total respeto a la Madre Tierra.

Idili Lizcano, Fundador de Alqvimia


– 2011 es un año especial para Alqvimia porque la marca cumple 25 años ¿Cómo ha evolucionado la empresa desde su fundación?

Alqvimia comienza en el sector de la herboristería en los años 80 y poco a poco la marca evoluciona hacia el sector de la cosmética profesional, los SPAs y los tratamientos de belleza. A continuación comienza la expansión internacional de la marca por 20 países, la apertura de tiendas Alqvimia, y ahora nos estamos centrando en la distribución multicanal.

– Hace 25 años, cuando usted comenzó a hablar de SPA era un progresista, pero en la actualidad existen muchos centros donde realizar tratamientos de belleza ¿Cómo concibe Alqvimia el concepto de SPA?

En Alqvimia somos los precursores en España en el sector SPA, de hecho fuimos los primeros en crear una Escuela Internacional de SPAs. Nosotros siempre hemos creído en el SPA ligado a la transformación de la persona, se trata de una visión alquímica en la que el primer paso de esa transformación es la salud, por eso creamos el método Alqvimia, que es un método de belleza y salud a la vez, haciendo hincapié en la prevención. La medicina oficial es un negocio porque cuanto más enfermos hay más negocio se produce, pero nosotros deseamos lo contrario.

– Alqvimia surge en España, pero actualmente tiene una gran proyección internacional ¿Cómo ha sido esa expansión mundial?

La expansión mundial de Alqvimia empieza a mediados de los años 90, en Bélgica y Holanda, pero donde más éxito está teniendo es en Asia, Hong Kong, Japón, Corea, etc. porque encaja la aromaterapia con la polaridad del Ying y el Yang.

– La filosofía de Alqvimia gira en torno a la feminidad y la capacidad de las mujeres de abrazar el alma de la tierra ¿Por qué es tan importante la mujer para ustedes?

Porque la belleza que difundimos es una belleza profunda, no superficial. Es una belleza que pretende la transformación de la mujer; una belleza que se irradia desde dentro hacia fuera; la mujer más bella, más femenina, más poderosa… Y el poder de la mujer no viene de copiar las actitudes masculinas sino de potenciar lo femenino. Vivimos en una sociedad con más de 5.000 años de patriarcado donde no se ha respetado la sabiduría de la energía femenina, y ahora el mundo necesita de esa sabiduría de lo femenino encarnada en mujeres sabias, bellas, libres y poderosas.

Los hombres no están excluidos, sino que tenemos que aprender a contactar con nuestra energía femenina porque respetando lo femenino en nosotros podemos amar y respetar lo femenino en las mujeres.

– Su empresa comercializa Alta Cosmética Natural, entonces para Alqvimia la belleza y la naturaleza van íntimamente ligadas ¿verdad?

Sí, porque la naturaleza está impregnada de belleza, equilibrio y armonía, y la verdadera belleza es sintonizar con esas energías.

– En alguna ocasión usted ha afirmado que no hay belleza sin salud ¿Cómo influyen los cosméticos de Alqvimia en la salud de las mujeres?

Comemos a través de la piel. Así como muchas personas no quieren comer alimentos sintéticos, también hay una demanda cada vez mayor de cosmética más sana que aporte belleza y salud; una cosmética que contenga aceites esenciales tiene innumerables beneficios para la salud.

– Los pilares de su empresa son la economía humanizada y la ecología ¿Nos podría explicar el término economía humanizada?

En Alqvimia desde hace más de 25 años creemos y aplicamos los principios de otra economía. Una economía que se pone al servicio del ser humano y no el ser humano al servicio de la economía. Una economía que se preocupa de aportar felicidad y prosperidad a todos; que se basa en potenciar la economía productiva frente a la economía especulativa. Una economía que considera que el ser humano es el motor y no el capital. Esto implica un respeto total y absoluto por la naturaleza. Por lo tanto, desde esa economía, fabricamos productos con amor y consciencia sin dejar rastros de contaminación y respetando a la Madre Tierra.

–  La cosmética siempre se ha considerado algo frívolo ¿Cómo encaja la cosmética de Alqvimia en el concepto de economía humanizada?

La palabra cosmética viene de cosmos y, desde nuestro punto de vista, eso significa integración con la belleza de lo absoluto. Hay una belleza superficial, química, de camuflaje, de implantes… esa es superficial. Nuestros impulsos cosméticos se basan en la transformación alquímica de la mujer, y esa cosmética es profesional, espiritual y sagrada. Cada mujer tiene que contactar con las diosas que lleva dentro.

–   La coyuntura económica que vivimos en nuestro país no permite a muchas mujeres preocuparse por su belleza ¿Cuál es el secreto de Alqvimia para seguir en auge en estos tiempos de crisis?

Lo que está en crisis no sólo es la economía, la ecología, sino nuestra civilización. Las crisis siempre pueden tener algo constructivo. Cada vez hay más personas de todos los niveles que creen en la posibilidad de un mundo nuevo y mejor, donde se respete al ser humano y a la Tierra. Por eso cada vez hay más demanda de productos naturales auténticos, de una cosmética auténtica que aporte salud. Esa demanda es creciente como ocurre con las energías renovables, por ejemplo. La distribución de nuestra marca en la Comunidad Valenciana ha crecido más de un 30% en 2010 gracias a todo el equipo de Orient Professional, lo que prueba que para Alqvimia no hay crisis, la crisis está en la mente. Para superar la crisis debemos cambiar cosas, pero lo único que no cambia es el cambio.

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