Herbolario Navarro


Ante todo… una buena limpieza!

Ante todo y antes de todo es imprescindible una buena limpieza en profundidad, hablamos de la piel, en especial de la piel de cara y cuello. La piel de estas zonas es la más expuesta a la intemperie, a los elementos medio-ambientales y a la polución. Una piel bien cuidada es síntoma de una buena salud interior.

Pero empecemos de nuevo. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo compuesto entre otras cosas por terminaciones nerviosas y millones y millones de poros por los cuales respira, se oxigena, transpira y hace intercambio iónico con el exterior. Para que estas funciones vitales se lleven a cabo, como debe  ser, la piel no debe de encontrar ningún obstáculo: los poros han de estar bien limpios y bien abiertos; lo que podemos conseguir con una buena higiene diaria.

Para empezar, al levantarnos por la mañana, limpiaremos la cara con la Bio Leche limpiadora de Aloe Vera. Basta con poner una pequeña cantidad de este producto en las yemas de los dedos  y emulsionarla, aplicar sobre la cara y cuello mediante suaves masajitos circulares que nos ayuda a remover para después retirar con agua todas las toxinas que durante el periodo de descanso la piel saca al exterior.

Este producto contiene como ingrediente principal Aloe Vera, que destaca por su gran poder de absorción y la capacidad de mezclar homogéneamente el resto de componentes; aceite de almendras dulces, que es hidratante y muy suave; aceite de jojoba, conocido como el “oro liquido”, y limpia nutriendo los poros; y naranjo amargo (neroli), que le aporta un toque de aroma muy sutil.

Ya con la cara seca pulverizar el Tónico Facial Bio Aloe, y con las yemas de los dedos, hacer penetrar el producto. El tónico facial también se compone de Aloe Vera; hidrolato o hidrosol de Neroli; Hamamelis, que relaja las pieles más alteradas y suaviza las asperezas; Ginkgo Biloba, conocido por su capacidad de activar de la circulación, favoreciéndola y haciendo que la sangre llegue de forma natural hasta los capilares más pequeñitos (por ello es fácil que te pongas rojita al aplicarlo); y avena, que en pieles muy sensibles, neutraliza la tendencia a la irritabilidad.

Así de fácil y sencilla es la limpieza diaria de nuestra piel… ¿qué no tienes tiempo? En llevar a cabo estos dos pasos no hemos invertido ni dos minutos, en total cuatro al día… seguro que sí realmente quieres cuidar tu piel,  encuentras el tiempo, sobre todo cuando veas los resultados.

Limpiar y tonificar, son acciones muy beneficiosas que preparan la piel para posteriores tratamientos y aplicación de cremas y mascarillas. El resultado no se hace esperar y tu piel estará siempre tan reluciente como tú deseas.

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