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Herbolario Navarro


Contra pieles sensibles, Cosmética Natural

Que la Primavera no te afecte más de la cuenta y dedica a tu piel los mimos necesarios.

La primavera es una estación de cambios y la piel, el órgano más grande de nuestro cuerpo, empieza a estar mucho más expuesta. Y es que la primavera altera; y precisamente la piel, suele verse bastante afectada, especialmente si la tienes sensible. Estamos disfrutando de la estación previa al verano, donde normalmente la piel va a estar más castigada por el sol, el salitre de la playa o el cloro de la piscina. Por todo ello, es importante empezar a cuidar la piel en estas fechas y poder dar la bienvenida al verano con una piel lo más saludable posible.

La piel es el primer órgano en detectar los cambios que se producen en el clima, y si tienes la piel sensible, esta época del año suele estar más reactiva ante la llegada de la primavera. El solecito, la subida de las temperaturas, las alergias… todo parece unirse para que nuestra piel se muestre más sensitiva y cambiante.

Por ello, nos hemos de aplicar especialmente en la rutina diaria del cuidado de nuestra piel. No hay que olvidar que viene de pasar todo un invierno haciendo frente a las bajas temperaturas y de repente, tiene que estar preparada para afrontar los primeros calores y contribuir a eliminar las toxinas que nuestro cuerpo desprende a través del sudor.

Para ese cuidado diario, elige bien los productos que vas a utilizar, ya que de ello depende que tu piel se adapte a la nueva estación con las mínimas alteraciones posibles.

Limpia.

En primer lugar empezaremos por la limpieza superficial. Lo ideal siempre ante una piel muy reactiva será utilizar un producto suave que no desestabilice a nuestra piel. Una de las mejores opciones para todo tipo de pieles desde las más grasas hasta las deshidratadas es el mousse de botánic basic, porque contiene extractos como la cúrcuma, que actúa como antiinflamatoria ayudando a mitigar las rojeces. Otra opción para pieles secas o con tendencia a la deshidratación es utilizar aceites tipo almendras o jojoba, su grasa nos va ayudar a arrastrar la suciedad, además de favorecer la hidratación.

Tonifica.

Continuamos tonificando la piel, sin duda la mejor elección para ello es el agua floral de manzanilla, muy efectiva ya que además de limpiar el poro en profundidad ayudará a reducir la inflamación o rojez típica de aquellas personas que sufren rosácea y/o cuperosis.

Nutre y regenera.

Por último, para calmar la piel una de las mejores alternativas para todo tipo de pieles es la crema de propóleo, rica en aceites esenciales como la mirra o el incienso, que además de estimular la regeneración celular ayudan a mantener el equilibrio en nuestra piel.

Otra de las alternativas si tenemos la piel muy deshidratada es optar por hacer nuestra propia mezcla de aceites: por ejemplo aceite de caléndula junto con el aceite esencial de lavanda, nos ayudará a mitigar las rojeces ocasionadas por los cambios de temperatura. Si además tenemos presencia de pequeñas roturas de capilares, lo ideal será añadir a nuestra mezcla o crema unas gotas del aceite de ciprés. Éste nos ayudará a reforzar el capilar.

Una vez por semana.

Te vendrá muy bien elaborar una mascarilla reforzante con arcilla, hidrolato de rosas para dar vitalidad y aceite esencial de romero para mejorar la circulación. Con todo ello contribuiremos a mejorar el aspecto de la piel, mejorando así su pérdida de luminosidad.

Pieles maduras.

Y para pieles maduras y sensibles se puede utilizar aceite de argán todas las noches, como serum previo a nuestra crema. Este aceite es rico en ácidos grasos que ayudan a mejorar la elasticidad de la piel.

Nuestros Consejos:

EXFOLIACIÓN

Si tu piel es muy sensible y notas que está muy reactiva sáltate este paso sin preocuparte demasiado. Si ves que tu piel necesita esta limpieza más en profundidad, elige el producto adecuado para que sea muy suave y tu piel no se altere.

CALMA Y CONFORT

Un extra de hidratación le irá muy bien a la piel. No te conformes con una piel tensa o dañada y apórtale el agua que necesita para calmar su reactividad. Nutrir e hidratar es fundamental pero siempre respetando y teniendo en cuenta la sensibilidad de tu piel.

PROTECCIÓN

No olvides empezar a aplicarte protección solar. Es importante sintetizar la vitamina D que el sol nos aporta, pero si tu piel es sensible y durante el día vas a estar al sol en las horas punta, es el momento de empezar a protegerla y evitar las posibles rojeces o quemaduras.

EJERCICIO Y AGUA

No es ninguna tontería. De esta forma oxigenas el organismo y la piel, y a través del sudor, eliminas las toxinas que dañan tu salud y también tu piel. Si además bebes al menos 1,5 litros de agua, la hidratación será efectiva y facilitarás además la necesaria eliminación de toxinas.

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