Herbolario Navarro


Reciclar tu vehículo también es posible

El vidrio al contenedor verde, el cartón al azul, el plástico y envases en el amarillo… todos vamos teniendo ya muy claro en qué contenedor debemos depositar nuestra basura después de haberla separado en casa. Incluso empezamos a tener localizados los puntos de recogida de pilas y aceite usado. Pero, ¿sabías que nuestros vehículos también se reciclan casi hasta su totalidad?

En nuestro país existe toda una red de desguaces y plantas fragmentadoras que consiguen recuperar el 87% de nuestro vehículo una vez que nosotros ya no lo queremos, convirtiéndonos en todo un referente a nivel europeo. Una cifra que, según la normativa europea, debe llegar al 95% en 2015, de forma que sólo se deposite en vertederos el 5% restante.

La recuperación de los componentes de un vehículo supone un ahorro considerable en emisiones de efecto invernadero, ya que se evita la fabricación de otros nuevos y permite su reutilización en la producción de un nuevo vehículo. Por eso, muchos de estos componentes se venden en los propios desguaces.

Además de la recuperación de piezas que todavía pueden ser utilizadas en otros vehículos, cuando un vehículo termina su vida útil se pueden extraer de él toda una serie de metales y materias primar que luego serán utilizadas en la fabricación de todo tipo de piezas y objetos. Es el cado del plástico o el vidrio, pero también de metales como el acero (forma parte del 70% del vehículo), el cobre o el plomo.

El caso de los neumáticos es significativo puesto que, los que no se pueden volver a utilizar, se recauchutan y se utilizan más adelante para la fabricación de pavimentos en instalaciones deportivas, parques infantiles, pavimentos elásticos, en mezclas asfálticas e incluso como combustible para plantas cementeras. En este sentido, España se encuentra 10 puntos por encima de media europea, ya que se reutilizan 314.000 toneladas.

Pero además de las normativas que impriman los gobernantes y las autoridades, también podemos contribuir a reducir las emisiones de CO2 con nuestros vehículos: una conducción más tranquila, un correcto mantenimiento de dicho vehículo, utilizarlo sólo cuando realmente sea necesario, compartir coche entre compañeros de trabajo, etc. son algunas prácticas con las que podemos contribuir a mejorar el estado del medio ambiente y nuestra propia economía.

Por eso, ahora más que nunca cuida el estado de tu vehículo y condúcelo con cabeza, y cuando sea más un problema que una comodidad deshazte de él para que sus piezas y materiales puedan reutilizarse en la fabricación de otros nuevos.

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