Herbolario Navarro


Conclusiones de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible – De Río 1992 a Río + 20

La Cumbre de Río + 20 concluyó el pasado 22 de Junio con el documento final llamado “El futuro que queremos”. Este documento trata de impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el contexto de la conservación del medio ambiente y la lucha contra la pobreza.

Son en definitiva los 2 problemas con los que nos encontramos la humanidad y que no hemos sido capaces de resolver, uno de siempre, las desigualdades y la pobreza, y otro mas reciente, el problema del cambio climático. El primero, para vergüenza nuestra, continua sin resolverse hasta el momento, a pesar de los Objetivos del Desarrollo del Milenio para 2015. Los resultados nos indican que hay un déficit de dignidad humana, no alcanzamos unas “condiciones sociales mínimas” dignas. El otro, el cambio climático, no se puede seguir con la tendencia al alza de emisiones de Gases de Efecto Invernadero, pues nos afecta a todo el planeta, y no hace mas que agrandar y acelerar procesos de hambruna en muchas zonas del planeta. De nuevo se hacen patentes las diferencias entre los países en cuanto a la capacidad y medios para la adaptación a dicho problema. El protocolo de Kioto que abarca el período 2008-2012 está llegando a su fin, sin que vaya a tener una continuidad clara dada la falta de acuerdo entre las partes.

¿Ha servido entonces esta cumbre para avanzar en ambos aspectos? Mucho me temo que no. El momento actual por el que pasamos no ha ayudado para nada a conseguir propuestas ambiciosas, valientes y por otro lado tan necesarias. Demasiados intereses. Parece que la crisis se lo come todo. La semana pasada leía un titular que decía: “La ONU denuncia que el cuidado del medio ambiente se pospone por la crisis…”, y no hace falta recordar los recortes que está sufriendo la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Mirando hacia nosotros, y de acuerdo al informe Aid Watch 2012, España se sitúa a la cabeza en los recortes en la Ayuda Oficial al Desarrollo en Europa.

Volvamos la mirada hacia atrás. En 1972 tuvo lugar la Conferencia de Estocolmo, que fue cuando aparece por primera vez el concepto de Desarrollo Sostenible. Primer avance. En 1992 se produjo la Conferencia de Río, conocida como Cumbre para la Tierra, la gran conferencia sobre el Medio Ambiente y Desarrollo. Y hubo ciertos logros importantes que no existían hasta ese momento, dio lugar a una serie de compromisos de la comunidad internacional relacionados con el desarrollo sostenible, un momento decisivo en las negociaciones internacionales: El Programa 21, un plan de acción mundial para promover el desarrollo sostenible; la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. Se firmaron dos instrumentos con fuerza jurídica obligatoria: el Convenio Marco sobre el Cambio Climático (UNFCC) y el Convenio sobre Biodiversidad. Se  iniciaron también negociaciones con miras a una Convención de lucha contra la desertificación, que entró después en vigor a finales de 1996. Después llego el protocolo de Kioto (1997) ya mencionado.

20 años después, se ha celebrado Río+20 y la sensación es que hemos dado pasos atrás. El documento de conclusiones “El futuro que queremos” es poco ambicioso y genérico, a diferencia de Río 92 no hay ningún compromiso vinculante y le falta incluir la necesaria financiación por parte de los países ricos para garantizar en los países en desarrollo lo que hemos indicado antes como condiciones sociales mínimas de bienestar.

El punto 2 de los 283 del documento, dice: “La erradicación de la pobreza es el mayor problema que afronta el mundo en la actualidad y una condición indispensable del desarrollo sostenible. A este respecto estamos empeñados en liberar con urgencia a la humanidad de la pobreza y del hambre”. ¿Estamos empeñados? Pues los hechos no lo demuestran…

La esperanza puede estar en las teorías que van apareciendo con fuerza de que lo que necesitamos es un decrecimiento (pero feliz), desarrollo, sí, pero desarrollo humano; que no por crecer mas económicamente vamos a ser mas felices o vivir necesariamente mejor, que lo importante, como comentaba Leonardo Boff, tenemos que recuperar los valores de respeto, cuidado, y cooperación como alternativa al modelo actual.

 

Fernando SEGARRA ORERO

Unidad Cambio climático de AENOR

 

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