Herbolario Navarro


El mejor legado

Con el paso del tiempo la estabilidad y el conformismo inhibe nuestra curiosidad, nuestra pasión e imaginación. Llega un momento en el cual, desterramos aquello que nos motiva y no le damos cabida al cambio, a probar y a atrevernos a equivocarnos. Nos convertimos en extraños de nosotros mismos sin saber realmente quiénes somos ni qué queremos. Sin embargo, hay algo que de repente, nos hace renacer y replantearnos muchos aspectos de nuestra vida: la educación de nuestros hijos.

Igual que regamos, amamos y cuidamos una planta para que florezca, debemos ayudar a nuestros hijos a lo largo de su proceso de aprendizaje entendiendo sus ritmos, observando sus períodos sensibles y dejándole libertad para que descubra por sí mismo. Sólo así cultivará su curiosidad, independencia, autonomía, sentido crítico y determinación. Sólo así experimentará en primera persona y adquirirá voluntad para la concentración, el respeto, la paciencia y el sentido de la responsabilidad.

Bajo la comprensión de que cada niño es diferente, nació en 1929 de la mano de María Montessori un método educativo revolucionario que cambió el paradigma de la educación. Tras sus estudios de medicina, psicología, psiquiatría, filosofía y antropología, sus intuiciones le llevaron a cambiar el entorno en el que los niños se encontraban, a crear materiales concretos para ellos y a cambiar el papel del educador en el aula. A través de la observación comprobó cómo estos tres pilares eran fundamentales para la concentración, serenidad y felicidad del niño.

El método Montessori se basa en que el niño se construye a sí mismo a través de sus interacciones con el entorno. Todo está pensado y diseñado para él. En este entorno se trabaja con materiales específicamente diseñados para favorecer el proceso de aprendizaje donde el papel del educador debe entenderse como guía y no como maestro. Él es quien pone en contacto al niño con su entorno y el que da vida a los materiales a través de las presentaciones retirándose posteriormente y respetando el trabajo individual de cada uno. A través de las actividades ayuda al niño a alcanzar el máximo potencial en todas las áreas de su vida promoviendo así el desarrollo de la socialización, madurez emocional, coordinación motora y preparación cognoscitiva.

El método Montessori es un forma de enseñar en la cual un niño caminará partiendo de su propio potencial y crecerá a su ritmo conociéndose y descubriendo las ilimitadas posibilidades que la vida le regala.

Como padres y educadores queremos una educación basada en valores donde nuestro hijo adquiera no sólo los conocimientos para desempeñar un oficio en el futuro, sino una formación integral como persona.

www.valenciamontessori.org

sonia@valenciamontessori.org

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