Herbolario Navarro


Mejora tu circulación y disfruta de piernas ligeras

La mala circulación de la sangre deriva en la aparición de varices, la retención de líquidos y favorece el desarrollo de enfermedades cardíacas, entre otras. Los problemas circulatorios se deben a factores genéticos, pero también a una alimentación pobre en vitaminas y minerales, y a una vida sedentaria.

Para ayudarte a mejorar la circulación sanguínea puedes recurrir a la sabiduría de la naturaleza que pone a tu disposición una gran variedad de plantas y alimentos. Un ejemplo es Cir-Ven, las ampollas que favorecen la circulación sanguínea, porque contiene:

 

–       Ruscus: planta originaria de la zona mediterránea, que posee flavonoides, sales de potasio, resinas y aceites esenciales con acción diurética y vitamínica P. Se utiliza para el tratamiento de alteraciones venosas y capilares.

–       Vid: tiene propiedades antiagregantes y vasodilatadoras por su contenido en flavonoides, ácido salicílico y ácido ascórbico, así como resveratrol.

–       Mirtilo: favorece la circulación sanguínea por su efecto vasodilatador, además de fortalecer los capilares. Por ello es conveniente su uso en caso de varices o hemorroides.

–       Espino blanco: es un arbusto que está indicado para mejorar la circulación de la sangre actuando como vasodilatador de los vasos sanguíneos periféricos. Además, es buen tónico cardíaco.

–       Grosellero: ayuda a reducir el tamaño y el dolor de las varices por sus propiedades cardiotónicas y su capacidad de favorecer la elasticidad capilar.

–       Vitamina C: vitamina necesaria para el crecimiento y la reparación de los vasos sanguíneos, además de facilitar la cicatrización.

–       Bioflavonoides: son unos nutrientes también conocidos como vitamina P, que suelen encontrarse en la parte blanca interna de la piel de los cítricos y que fortalece los capilares sanguíneos.

 

Para ayudar a la naturaleza a hacer su trabajo puedes mejorar tu circulación con un estilo de vida saludable. La alimentación es un aspecto fundamental, siendo recomendable un mayor consumo de frutas, verduras y pescado y manteniendo una dieta baja en grasas saturadas, carbohidratos refinados, proteínas de origen animal, el tabaco, el alcohol y la sal.

Otro enemigo de la circulación es el sedentarismo, por eso es importante realizar ejercicio físico regular. Permanecer de pie o sentado durante un periodo de tiempo prolongado también perjudica la circulación, por lo que es conveniente interrumpir la actividad varias veces al día para poner las piernas en alto.

Además, es aconsejable no cruzar las piernas ni llevar ropa demasiado ajustada ya que restringen el flujo sanguíneo. Los baños de agua fría también pueden mejorar el estado de las varices y mejorar todo el proceso circulatorio en general.

Por eso, ahora que el calor es sofocante, pon en práctica estos consejos y no permitas que las varices, y otras molestias derivadas de la mala circulación, te impidan disfrutar del verano.

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