Herbolario Navarro


Mejora los síntomas de la fibromialgia con tu dieta

La fibromialgia, también conocida como enfermedad invisible ya que no puede detectarse en ninguna radiografía o análisis, es una enfermedad reumática crónica. El dolor permanente en distintas partes del cuerpo, principal característica, hace de esta una dolencia que puede llegar a invalidar a quienes la padecen.

Dieta fibromialgia

Muchas enfermedades tienen como principal aliado la alimentación para mejorar sus síntomas. El caso de la firbromialgia no podía ser de otra forma, y es que los enfermos ven notablemente mejorada su calidad de vida cuando deciden tomar las riendas de su alimentación y buscar la dieta específica que encaja a la perfección con su grupo sanguíneo.

Dolor y agotamiento físico, trastornos del sueño y problemas intestinales y de la piel, pueden mejorar en gran medida si se sigue una dieta adaptada a las necesidades de cada grupo sanguíneo. Cada grupo sanguíneo tiene unos alimentos que pueden combinarse, y otros que se deben evitar, para conseguir una alimentación sana y beneficiosa para la salud. Por eso es importante conocer el grupo sanguíneo y los alimentos más beneficiosos para cada caso.

Además, de adaptar la dieta al grupo sanguíneo, unos pequeños cambios en las pautas alimentarias pueden tener resultados muy positivos para los enfermos de fibromialgia, según los expertos:

–  La alimentación debe tener unas proporciones adecuadas, no abusando de un alimento por muy beneficioso que sea;

– Las frutas es mejor comerla sola, a media mañana o por la tarde, para que todos sus nutrientes y vitaminas sean absorbidos correctamente por nuestro organismo.

– El calcio es imprescindible para el mantenimiento de los huesos y los dientes, además de estar relacionado con el buen funcionamiento del sistema neuromuscular.

– Los alimentos refinados, especialmente el azúcar, pueden perjudicar la absorción de minerales, por lo que hay que evitarlos.

– Los lácteos agotan el sistema inmunitario, haciendo que el organismos sea más vulnerable a infecciones y enfermedades, por lo que estos enfermos deben reducir su ingesta.

– Las algas son verduras marinas ricas en calcio y hierro, así como aminoácidos, enzimas y vitaminas, por lo que actúan como remineralizantes reforzando los huesos, el pelo y las uñas.

– Los cereales son imprescindibles en una dieta equilibrada y sana, especialmente el mijo que es rico en proteínas y minerales y de gran digestibilidad.

– Alimentos como la ciruela umeboshi, de propiedades remineralizantes, o el kuzu, útil para problemas gastrointestinales, no deben faltar en la dieta de quien padece firbomielgia.

 

Además de estas recomendaciones básicas, cada persona debe atender a  su dieta en función de otros problemas de salud tales como el colesterol, la diabetes o la tensión alta. Escogiendo los alimentos que benefician a nuestro organismo estaremos contribuyendo a nuestro bienestar, máxime cuando nuestra salud no está en su mejor momento.

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